Según Adrian Newey de Red Bull Racing, en términos de desarrollo aerodinámico, la carrera nunca llega a su fin


En la Fórmula Uno, nunca se exagera cuando se habla de la importancia de la aerodinámica. Las reglas son tan estrictas con respecto a los motores y las cajas de cambios que las mayores diferencias se obtienen en el túnel del viento, por ello los equipos invierten tanto tiempo y dinero en la investigación del aspecto aerodinámico.
Red Bull Racing cuenta con un equipo de personas que trabaja constantemente en la mejora del aspecto aerodinámico y estoy seguro que lo mismo ocurre en todo lo relacionado con la línea de pit. De tanto en tanto, la FIA debe ajustar las reglas relacionadas con el aspecto aerodinámico, con el objeto de mantener el control sobre la velocidad en curva, pero aún así queda mucho espacio para la mejora.
La prohibición impuesta sobre el doble difusor que rige desde principio de año nos obligó a poner más énfasis en otras áreas. En la Fórmula Uno, el índice de desarrollo es tal que en este momento hemos recuperado el nivel de carga aerodinámica que teníamos a fines del año pasado con el doble difusor. ¡Es imposible detener el avance del desarrollo aerodinámico!
Del mismo modo que logran mejorar el kit aerodinámico general de un coche, también desarrollan kits aerodinámicos específicos para determinadas carreras. Mónaco, por ejemplo, exige una gran carga aerodinámica, mientras que las largas rectas de Monza precisan exactamente lo contrario, y la pista de curvas rápidas de Silverstone exige una combinación de agarre y velocidad punta en las rectas.
El DRS, nuevo en la F1 de este año, es otro desarrollo interesante. No es tan sencillo como hacer un orificio en el alerón posterior; es preciso diseñar todo el alerón. ¿Se necesita un alerón que al cerrarse sea eficiente desde el punto de vista aerodinámico, o uno que dé un gran impulso cuando se abre el DRS?
El desarrollo del aspecto aerodinámico es un juego de malabarismo entre el presente y el futuro. Es preciso ir desarrollando el coche carrera a carrera, teniendo en cuenta las especificaciones para los coches del año que viene y las regulaciones técnicas para 2013, que exigirán un bólido completamente nuevo.
Hay una gran evolución, y todo esto es un inmenso desafío.




